Pelusas

febrero 13th, 2008
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    De esos días en los que sentirse guapa es una broma muy pesada. Sí, hoy es de los días en los que no hay atributo humano, ni mundano, que me salven de la proyección de mi espejo. Sentada frente al nuevo ordenador, siento que mi pijama se ha convertido en la peregrinación de aquella coquetería. Siempre limpia, claro está. Pero temo que llegué el día en el que la “ropa -de -estar- en -casa- dando- vueltas”  acabe por alimentarse del poco ego que ya quedaba. Mi pijama (tengo varios, pero acaban siendo idénticos al tacto) no es aquel que me daba libertad de movimiento en el sofá y que me rodeaba agradablemente con suspiros de “ay que calorcito”. No, éste ya es frío y muy incómodo. Llevo días que al salir de la ducha no me doy cuenta de si me he desnudado o no.  Estoy segura de que si me viera cualquiera no apreciaría nada de lo que hablo, pero mi instinto de coquetería (el ya recuerdo del que fue) me dice que el ser del espejo necesita sentirse preciosa y esto….perdonad…pero no tiene cabida ahora. Estamos aquí reunidos Lola, mis fantasmas y yo. Ninguno de nosotros va muy adecentado. De modo que como detesto incomodar sobresaliendo con algo tan “idiota”, me quedo donde estoy y como estoy… 

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      Una respuesta para “Pelusas”

      1. Otra vez on febrero 13, 2008 14:55

        Solo el echo de escupir esta prosa que escupe, me hace ignorar toda la verborrea incomoda de este post. La belleza está, no lo dudo.

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