goteras en el suelo

enero 12th, 2010

Parece que los días

han comenzado a gotear,

dejando atrás una estela

de miseria y alcanfor,

quizás sea el momento de salir de allí

Porque con la claridad

de tus ojos turbios

buscábamos un modo

de volver al centro

y perder así la Gravedad.

Cuando el tiempo nos maracaba

los pasos,

tú me repetías que sabíamos volar

sólo había que recordar la técnica

Pero muchacha de teoría

siempre quise aprobar

y no, aquí no hay florituras, no

sólo la muestra de que el movimiento

se demuestra… andando

Y ya fue el momento de despegar…

y supimos que volábamos cuando

al clavar la pupila en el espejo

no dolió vernos retratados.

Puede que ya hicimos lo que tantas veces

habíamos pospuesto

Ahora ya es la ocasión de respirar aliviados

y reconocer

que todo está bien

porque por fin la Luz,

es nuestra aliada…

y

la oscuridad, cariño, ya no me duele, no

Ahora es cuando te pellizco

para comprobar que seguimos aquí

despiertos, en la claridad del día

Pocas nubes grises verás planear en nuestra azotea

abrázame y si me pierdo, pellízcame de nuevo.

y rompió el silencio

diciembre 13th, 2009

Como las gotas de rocío en invierno

petrificada ante el murmullo de tu cuerpo

……

Como la noche perdida entre los dedos

así de rara, extraña, perdida me siento

…….

ay que joderse con la paradoja

con la comprensión de las sombras

y el sexo de los ángeles

y el color de esta alfombra…

ay que joderse con la milonga…

……

que no me escuchas, que no me callo

que si hoy no hay ganas, que si mañana es 4 de mayo

que si es laborable, que si es festivo

que da igual de noche que de día

si la respuesta es siempre la misma: “abrevia”

quererme breve es desearme manca

pretenderme rápida es matar la cadencia

mi sinfonía palpita en los silencios

y mi boca, mis manos, mis dedos son más que un complemento.

pretenderme material es buscar la aguja en el pajar.

Reivindico mis faltas de ortografía

mis verbos conjugados por simpatía

las noches de largas conversaciones

las frases llenas de subordinadas

las verdades nunca disfrazadas

las películas de directores impronunciables

los libros encontrados por arte de birli-birloque

las lágrimas después de cada anuncio

los besos largos que anuncian el preludio

las vueltas en la cama cada sábado

los tirones en la sudadera para que me sigas abrazando

Reivindico la libertad de ser quien soy

de que se me respete por pintoresca, loca, entusiasta, ansiosa, amante, protectora, aguda y serena

por el manojo de nervios en luna llena

por mis cálculos en negativo

por los lunares de mi cara

y

por las curvas de mis entrañas

Reivindico la fe de erratas de la autenticidad

la frescura de mi inocencia

la locura de mi paciencia

oh sí

me pronuncio en favor de mis peculiaridades

porque sin ellas sólo sería…

una niña mona

una mujer atractiva

una chica inteligente

una tía rara

un bicho excentrico

una loca desencadenada

una pija redomada

….

sí todo eso que una puede llegar a ser si se descuida

y se deja convencer de que ha de abreviar…

…amputar lo que por derecho se Es.

¿te suena esta rima?

cuentos de guerrila #2 1/4

octubre 17th, 2009

[como salida de la nada se sentó la mentira en mi lengua. traté de escupirla pero quedó atrás, hundida, escondida en el fondo de mi paladar. poco podría hacer. solo correr. escapar de aquello que aún estaba por decir. pero el tiempo apremiaba. debía dar una respuesta. rápida, sin dudar, sin buscar excusas. las mismas que aquel abril me sirvieron para volver a los brazos de Carlota. qué tiempos aquéllos! entonces sí sabíamos volver la mentira una verdad consecuente y digerible!]

Carlota le miraba suplicante y Carlo le concedió el turno de la excusa. no era cobardía. sólo quería tomarse tiempo para cuadrar historias. la deshonra familiar ya estaba cubriendo de fango al rancio linaje de la muchacha y a él, sólo le quedaba una fama creada en los sudores de los días noctámbulos. ésos que pasean abiertos, deshilachados entre las lluvias y las brumas. días en los que la noche no viene porque aún no se ha ido. en uno de éstos Carlo fue parido como el ladrón de colinas sin sombra. el título no le quedaba grande, quizás algo estrecho. sea como fuere el el turno de explicar y nada mejor que la voz tierna de una joven.

:” nosotros no..la intención no…sin duda yo..bueno él…cómo fuera..como fue…eh…P.E.R.D.Ó.N”

no, la musicalidad de su voz no fue una dulce bagatela. así es como la falta de armonía sentenciaría a la intérprete. las notas en sus labios comenzaron a ablandarse, apenas si se sostenían y Carlo decidió afinar el instrumento

: “sí, lo que imaginan ha sucedido. no hay excusas porque no las quiero. sólo sería añadir más mierda a este estercolero y señores..señoras.. no es momento de caminar en el filo. todo tiene un precio pero éste ya estaba pagado. es más, sin querer, ha sido más que colmado. no volveré a la ciudad pero tampoco me iré de ella. les recomiendo que olviden lo que no han visto pero sí interpretado y ruego, nos dejen solos, a la muchacha y a mi. somos adultos responables de un acto propio de esta edad. ninguna razón les ha de valer para calmar los rumores. no importa. mancillada esta la mañana, quebrada la tarde y la noche no admite interludios. vuelvan a sus cloacas y píen como urracas engalanadas”

[te siento tan dentro de mi que sé del origen de tus palabras. siento que van más allá, se extienden desde tu corazón hasta mis labios. dan paseos largos agarradas de las nubes. son ciertas, precisas y atrevidas. por fin mi ángel desmelenado te atreves a sacudirte el polvo del lomo. gracias amante]

ojos como platos. mandíbulas desencajadas. silencio punzante. hombros tensos. palos de escoba en lugar de vértebras. así de gélido se queda el cuerpo de quiénes esperan que el miedo sea el alimento de los que “hacen lo que se les ha prohibido”. pero cuando éstos logran juntar el valor, como el que junta las últimas migas del bocadillo, y hablan claro, los primeros, los señores y las señoras del índice ágil, del verbo hiriente se quedan quietos. es el fuerte aleteo de la dignidad humana el que les hiela. hasta que la primera bocanada de estupidez llega a los pulmones del “primero de la fila”.

:”CERDOS. ni los animales ni las piedras. VERGÜENZA. lástima. CERDOS. piedras. nadie es nada sin …sin….agggggggggg”

[S.I.L.E.N.C.I.O.]

cuentos de guerrilla #1/2

septiembre 29th, 2009

: “no puedo salir de esta cabeza de calabaza. Algún día debería comenzar a dejar de perseguir la Luz que se cuela entre las primeras nubes de la mañana. Esta profesión, no tiene futuro”

A veces, Carlo Magno se devanaba el seso en busca de un futuro cierto. La incertidumbre era una loba a la que amaestrar.

cuentos de guerrilla #1

septiembre 28th, 2009

Se retorcía entre las palabras gratas y desmentía lo ocurrido con la mirada gacha. Apenas si podía pronunciar el nombre de quién fuera ladrón de colinas sin sombra. Carlo Magno ¿Quién le recordaría por Andrés Martín Pacheco? Nadie. Por eso Carlo Magno le pareció un nombre apropiado para sus expectativas vitales.  Así desde su ignorancia atrevida lo rubricaba por separado: Carlo vendría de un Carlos atenuado y Magno sonaba a algo grande (tan lejos no estaba del punto de partida).

Para entonces sus canas le dibujaban un futuro nada tranquilo, demasiado pronto para clarear y demasiado tarde para considerarse un adonis. A Carlo el mundo le traía de lado pero por su pronto nacimiento no tuvo más opción que involucrarse en la travesía… Apenas si hubo vivido 15 años cuando le sobrevino el nombre y después el renombre: El Ladrón de Colinas Sin Sombra. Tal alias no dejaba indiferente pues pensar en una sola cosa que no estuviera destinada a tener su propia sombra (como el que tiene su propio reloj de pulsera o sus propios pantalones) era algo que alarmaba a los que le buscaban por las cantinas en horas intempestivas…

El tipo, sin duda, era curioso de nombre pero como cuerpo era más bien  ”amontonable” (dícese del hombre que pasa más que desapercibido) y de personalidad ¡ay! por suerte olvidable.

Pero ¿dónde me quedé relatando? Sí, de acuerdo, a Carlo Magno la desgracia del bochorno le calló como cae la fruta madura: de modo obvio y con recorrido ya premeditado. Comúnmente diríamos que “se veía venir”. Aún con todas, a él se le escapó o quizás trato de taparse los sentidos como el mono supersticioso que, no pocas veces, llegamos a ser los mamíferos-humanos.