amor propio
El mirlo canta y tú, sentada, miras al techo
a veces me preguntó que habrá ahí dentro.
Giras, liviana, serena, calmada
y yo te observó, tonta, triste, callada
Si pudieras contagiarme una pizca de seguridad
si pudiera buscar más allá de las telarañas de mi Super- Mega- Ego
podríamos saltar de aquí para allá
Porque me gustas mucho cuando hablas
porque adoro cuando cantas
sé que hoy es un buen momento para…
enamorarme de Mi.
Sí ¿de quién si no?
Buscamos formas de amarnos
y no caemos en que es tan sencillo como dejarnos Ser
La magia no es tan difícil
cuando la chistera está en tus manos.
Si pudieras mentir no funcionaría
porque eres perfecta con esa carita de pena
porque todo lo que sientes lo escribes
por eso te amo.
Porque tú eres yo y porque
nadie nunca me dijo esto,
menos por la “red”, no tan profundo, más que ninguna otra mujer
y ¿quién sino yo podría amarme así?
Sí, ahora siento que tengo sentido
cuando canto, lloro y bailo
¿por qué no? ¿quién osó decirme que era
fea, tonta, rara o tal vez retorcida?
alguien que no supo mirarse en su espejo y amarse
desde lo más profundo del cristal
desde allá donde nacen las luces entre las sombras
Con todos y cada uno de los colores me pinto el alma
y me confieso amör eterno
-Escucho Fix You de Coldplay-
Archivo en Camino a la Vida, diosas | Comentario (0)Diosas de carne, hueso y éter
Tomo asiento donde menos llame la atención, donde ellas puedan tomar asiento, cómodas, tranquilas. Las miro una por una. Cada una con una sonrisa de cortesía y ojos inquietos. Su atención siempre en su regazo. Las palabras les rozan los oídos, los labios… pero siempre la dulzura toma cuerpo entre sus brazos.
Me gusta verlas con sus pechos amorosos fuera de sus camisas, camisetas, jerseys. La vida es libada por unas boquitas que se “amorran” a la Fuente. Algunas se muerden los labios y contienen un grito. María José se acerca y una a una, les pregunta, les escucha, las acaricia, les pide permiso…
Es en ese momento en el que la mueca de dolor, de sacrificio, desaparece lentamente. Se dibuja una leve sonrisa…poco a poco sus hombros se relajan y comienzan a abrir los ojos. La Luz se cuela por sus pupilas.
Mientras esto ocurre, no puedo evitar imaginarme sentada cómoda, en las sillas de mimbre, mirando mi regazo, recorriendo con las yemas de mis dedos la carita de quien venga a llenarme de Luz…
Vuelvo al Aquí y Ahora y les doy las Gracias a cada una por permitirme compartir estas emociones. Algunas me paran y me piden consejos. Ellas no saben que soy yo quien busca ese encuentro, que soy yo la que agradece cada segundo de su Presencia., maravillándome de las mujeres, de las madres y de la Sagrada Leche Materna.
A todas, mi Amor y Agradecimiento
(a las mamás del Grupo de Apoyo a la Lactancia de Sant Feliu de Llobregat)
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